C-MEN - Four Years Of Hard Work

Por: Manuel Santín

Tomado de Arpón - Nº. 42
Publicación Digital de la Editorial Cauce
(Pinar del Río)
www.pinarte.cult.cu/sitiocauce/index.htm

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Para suerte de la música cubana y también de todos los melómanos de la mayor de las Antillas (que somos muchos...), el acceso generalizado a las nuevas tecnologías digitales (léase microcomputadoras, grabadores de discos compactos, software para la creación y edición de soportes musicales, etc.) ha posibilitado la expansión a gran escala de una filosofía muy cercana a uno de los estandartes de la movida indie desde hace bastante tiempo: Do it yourself o Hazlo tú mismo, invitación a tomar las riendas del carruaje e ir hacia la montaña cuando esta no viene a ti. Invitación que genera la policromía y también la dispersión cualitativa, hay que reconocerlo, pero que se convierte en testimonio fiel de los tiempos que corren y que constituye una de las evidencias más sólidas del desarrollo musical de una nación y de sus diferentes generaciones.

Cualquiera tiene ahora, por joven que sea, una maqueta o grabación en un miniestudio casero (o durante un ensayo o concierto), que le posibilite darse a conocer fuera de su radio de acción más cercano, llegar a los medios de difusión o servir de material de estudio e investigación para los historiadores e investigadores que, a fin de cuentas, son los encargados de trasmitir de generación en generación, las características, sucesos y peculiaridades de lo que ocurre ante nuestros ojos cada día. De no ser así, sería olvidado o alimentaría la (casi siempre) alterada visión nostálgica de cada cual.

Dentro de toda esta avalancha de grabaciones de procedencia no oficial (por decirlo de algún modo…), no exagero si digo que el rock lleva las de ganar debido a la permanente apatía y (casi) eterna indisposición de los sellos discográficos cubanos a abrir sus puertas de par en par a las bandas rockeras del patio y a diseñar para ello estrategias comerciales que permitan hacer solventes las producciones nacionales del género dentro de un contexto cultural-comercial no favorable.

Esta suerte de producciones independientes (como prefiero llamarlas...) enfatizan aún más la definición de industria demográfica alternativa como término para definir a la perfección el devenir de la música en este país en los últimos tres lustros, pues han sido y son las demo-tapes o simplemente demos (cintas demostrativas,convertidas con el desarrollo tecnológico en demo CDs), las que han marcado el registro sonoro cubano en todo el período, al menos dentro del amplio diapasón de géneros que me gusta definir como La Otra Música Cubana. Y no es de extrañar que cualquier agrupación de estas modalidades posea una cantidad notable de grabaciones (ejemplos sobran…), que pululan de mano en mano por todo el archipiélago y llegan a la gente a través de promotores, determinados espacios radiales y los propios músicos, en una suerte de engranaje promocional muchas veces más eficiente que los propios canales existentes y establecidos.

CD

Dentro de las bandas que mayor actividad han tenido en este sentido en los últimos cinco años hay que mencionar a C-Men, un grupo salido de las cenizas de otro llamado K Punto K (ambos nombres muy sugerentes, ¿no?...) en la bella ciudad de Santa Clara, durante el verano del año 2000. La alineación original incluyó a dos miembros de K Punto K (el guitarrista y director Manuel Varela, y el batería Elio Pablo Martínez) junto a otros con experiencia en diferentes agrupaciones rockeras (el también guitarrista Abel Oliva y Julio Morales en la guitarra bajo) y el vocalista Alan Baeza; esto dio como resultado el primer demo Shockin´ a mediados de 2001 donde también participó el vocalista Conrado Martínez, a la postre sustituto de Baeza.En el año 2003 el grupo asimiló nuevos integrantes e introdujo dentro de su concepto sonoro elementos latinos con la incorporación de la percusión menor, aunque posteriormente regresaron al formato clásico de voz, guitarra, bajo y batería. De todo ello, de su música e incluso de una galería de imágenes (algunas de las cuales son responsabilidad del autor de estas líneas, aunque no se me acredite como tal…) y vídeos de algunas de sus presentaciones en directo, trata Four Years Of Hard Work, el primer Enhanced CD o CD multimedia en la historia del rock cubano, mérito con el cual pasará a la historia del desarrollo del género en la mayor de las Antillas.

Diseñado con una sugerente y divertida presentación, y con opciones interactivas para el usuario (biografía en español e inglés, portadas y créditos de sus grabaciones, textos de sus canciones, contactos), es un material que resume los primeros años de la banda con cuatro grabaciones editadas: Shockin´ (propuesta inicial guitarrera en la cuerda del nu metal con dosis de hip-hop y funk que le granjeó simpatizantes y gran repercusión por su tema “Painkiller”, incluido en el CD recopilatorio Territorio Libre editado de conjunto por la EGREM y la AHS a mediados de 2003), Nikcohs demomix (especie de reconstrucción de su primera maqueta en una cuerda tecno/electrónica editada en el 2002, a tono con las variantes de moda dentro del rock actual y la música de baile, realmente poco que ver con la grabación inicial y quizás como proyecto exploratorio de nuevos horizontes), Live, drink, don´t rest (a inicios de 2004 y retomando la energía de las guitarras soportadas por la percusión latina) y Mixing your reality (también en ese año y otro regreso a las máquinas y a la tecnología siguiendo las pautas del tecno/industrial).

Aunque musicalmente la obra de C-Men posee (como la de todos…) momentos de mayor brillo y otros menos luminosos, pienso que lo mejor de Four Years… está en el propio carácter de documento que en su conjunto muestra la obra de una agrupación cubana que, a propósito, practica una sonoridad del rock no muy habitual por nuestros predios, agrupación que a su vez ha tenido una vida bastante activa dentro de nuestra escena participando en conciertos y festivales en varios lugares del país. Ejemplo de hasta donde puede llegar la iniciativa individual cuando se trabaja la promoción con ganas y tesón, pensando además en el legado del que poco a poco se va nutriendo la cultura insular.