Réplica IV: “El idioma nunca será un obstáculo.”

Por: Juan Carlos Torrente

Zona de Combate Zine
(Combat Noise Banda)

No estamos de acuerdo con los que desvían la atención de los verdaderos problemas de nuestra Escena y de sus principales responsables.

Léase este fragmento que, más que a favor de las letras en español y de la “supuesta” limitación que implica no utilizarlas en Cuba, es una crítica feroz al Metal y a sus seguidores: Uno de los grandes obstáculos que hoy ostenta el Rock en Cuba es, la marcada insistencia de utilizar un idioma extranjero como contacto/canal con su público. Irremediablemente, la casi totalidad del mensaje, de toda aquella verdad/nuestra verdad/ que se intenta DECIR, queda diluida, divagada, inexpresada, y únicamente sobrevive la fuerza y la soberbia del “metal”, que no alcanza (por si solo) para ser escuchado. (“Escucharnos desde adentro”--Punto Ge #4--)

Primero que todo, queremos apuntar que en la isla no solo los grupos de Metal cantamos en un idioma extranjero. Los Síntesis, Clave y Guaguancó, Yoruba Andabo y otras agrupaciones folklóricas se expresan en una lengua tan incomprensible para los hispano-parlantes como el chino, sin embargo, son aplaudidas por la prensa oficialista y el pueblo en general. ¿Acaso al escucharlas los analistas comentan preocupados que el mensaje queda diluido, divagado e inexpresado? ¿Es ese --el lenguaje-- uno de los grandes obstáculos para el desarrollo de la música afro en la isla? La respuesta es obvia. Este tipo de tradición cuenta con el apoyo del Estado y es promovido por las disqueras nacionales, divulgado como carta de presentación del cubano en revistas, videos y programas de televisión. Por otro lado, si las bandas metaleras que cantan en inglés lo hicieran en yoruba o en creol, ¿alguien diría que “ese” es uno de los grandes obstáculos que hoy ostenta el Rock en Cuba? O, no será que todavía hay quien ve al inglés como el idioma del enemigo y no se da cuenta, o no se atreve a reconocerlo.

Escuchémonos cuando componemos un tema y veremos que no lo pensamos en otro idioma. Continúa el artículo. Y está claro, estas agrupaciones tampoco piensan sus letras en lengua africana antes de escribirlas. Estamos seguros que lo hacen en el idioma de La Madre Patria (jejejjejee, cuando hablamos de La Madre Patria nos referimos a España) y después hagan la traducción. Eso, en caso de que hagan sus propias letras, porque generalmente toman leyendas, ritos y tradiciones ya escritos con antelación para adicionarles la música. De cualquier forma no creemos que sea difícil averiguar qué lengua ofrece más vocabulario a disposición de los compositores, si el inglés o cualquiera de esos dialectos.

No creemos que para el Rock (el cubano) sea necesario e imprescindible expresarse en un idioma ajeno. Cuba no es la única nación que habla español. Prosigue el comentarista. Y sí, muy bien. Nosotros tampoco lo consideramos indispensable. Solo que de igual forma no es necesario e imprescindible hacerlo en castellano. El autor parece decir ¡Ahí cerquita está Latinoamérica! Suponemos que pensando en agrupaciones como Cafétacuba o Caifanes, pero desconociendo que la mayoría de las bandas metálicas de habla hispana hacen sus temas en inglés y que la población metalera en Latinoamérica, casi en su totalidad, así lo prefiere.

Es lamentable la crítica implacable para con el arte si ésta se refiere a la selección del lenguaje utilizado para la comunicación. ¿Qué pasaría con la pintura abstracta, por ejemplo, si los eruditos en vez de glorificar los manchones de tinta y los garabatos ambiguos, señalasen que para la mayoría del pueblo el mensaje de estas obras queda diluido, divagado e inexpresado? ¿Si dijeran que esos trabajos son “miméticos” por principio, o sea, por utilizar el mismo lenguaje o las mismas técnicas que sus colegas europeos? Nadie debe decidir por el creador en el momento de hacer arte. Es él, y nadie más, quien debe escoger el lenguaje para expresarse. Si se tiene en cuenta que hay un público para todo, el autor puede quedar complacido con tres personas del vulgo que lo admiren o con tres especialistas que aprecien su trabajo. A partir de esto, dedúzcase que el arte va dirigido a un determinado tipo de audiencia y no tiene por qué ser entendido por la mayoría. Por demás, ¿cuántas obras de arte, revolucionarias para su época, han sido relegadas y tachadas por críticos a los que el mensaje les resultó incomprensible? Cuando James Joyce escribió el Ulises, de esta obra se dijo: “Yo creía que sabía inglés, hasta que me encontré con eso.” Y hubo quien le preguntó al artista: “¿Qué te propones? ¿Hacer del inglés un idioma incomprensible?” Sin embargo, este trabajo hoy es considerado una obra maestra de la lengua inglesa y universal. Lo que demuestra que en el arte no hay nada necesario e imprescindible cuando se trata de la comunicación.

Pero volvamos a lo nuestro. Refiriéndose al idioma continúa el artículo: Tenemos conocimiento de que, empresas disqueras, españolas (por ejemplo) han rechazado excelentísimas propuestas rockeras cubanas por ésta problemática. Sencillamente, estas bandas han destruido su oportunidad, la otra alternativa. Este fanzine piensa todo lo contrario. Las bandas cubanas que no han conseguido contrato en el extranjero han corrido esa suerte por falta de contactos, de promoción o porque son malas, no debido a que cantan en determinado idioma. Pero aún así, tampoco tenemos por qué seguirle el juego a los extremistas. Si estas disqueras han rechazado excelentísimas propuestas rockeras cubanas por cantar en inglés, pues son ellas las que han perdido la exclusiva y la oportunidad de ganar dinero con la “excelencia de las propuestas”. Así lo vemos nosotros. Una cosa no es discutible, las mejores, más populares y rentables bandas del Rock y del Metal de todos los tiempos, salvo algunas excepciones, cantan en inglés.

Y prosigue el comentarista: ¿Cuántas agrupaciones han logrado contrato con empresas disqueras del patio o del extranjero interpretando sus temas en español, y cuantas lo han logrado interpretando sus temas en otro idioma? La diferencia habla por si misma. Bueno, la verdad es que las agrupaciones cubanas de Rock y Metal que han conseguido contrato son tan pocas… que no creemos que la diferencia marque alguna pauta. Así y todo, en Cuba el público no se divide en bandos por culpa del lenguaje. Los que consumimos Metal nacional somos fans de Jeffrey Dahmer o Arrabio (independientemente del idioma que utilicen) y hasta el momento le compramos los demos a ellos, no a ninguna disquera nacional o internacional.

Por otra parte, desde que se hace Rock y Metal en la isla hay bandas que cantan en inglés y otras que lo hacen en español. Se sabe que ahora hay más grupos que se expresen en nuestro idioma y sin embargo, vivimos momentos de atasco para la Escena, ¿cómo decir que las bandas que cantan en inglés tienen la mayor responsabilidad en el asunto y específicamente, por el idioma que utilizan?
Por otro lado, hay géneros como el blues, el jazz, la ópera o la música coral polifónica, donde la voz no se aprecia en principio por el mensaje que trasmite la letra, sino por las características interpretativas del cantante, por las acrobacias vocales en los registros difíciles, por el manejo de la respiración, por las sutilezas logradas en los matices, por la profundidad, el color o ligereza de la voz. ¿Por qué se aplaudió a Pavarotti durante una hora y siete minutos en la Ópera de Berlín? ¿Por la letra de sus canciones, por demás, en italiano? No. En esos casos la voz funciona como un instrumento más y el mensaje, no decimos que no es importante, pero pasa a un segundo plano. Hay grupos como Mortician --banda de culto en el underground internacional, originarios de USA-- donde ni los mismos norteamericanos pueden seguir con la vista la letra impresa de sus temas. De igual forma, escuchando detenidamente a los matanceros Demencia, (que cantan muchas de sus canciones en castellano) solo nos quedan claras algunas palabras sueltas entre los rugidos guturales característicos del Brutal Death Metal. Otro ejemplo importante es el de la música instrumental, donde la voz es proscrita y ¿quién dice que en ella no hay lenguaje y comunicación?

Nadie duda de la importancia del idioma a la hora de establecer una conexión con el receptor, pero afirmar que la música cantada en un idioma ajeno al nuestro no alcanza por si sola para ser escuchada, es inadmisible. Nos resulta penoso que un intelectual no pueda disfrutar de la casi totalidad del mensaje de grupos como Sting, U2 o Pink Floyd, porque el mensaje “se le pierde irremediablemente”. No creemos apropiado renunciar al disfrute de tantos grupos y solistas importantes por no considerarse parte del público universal. Jejejeje… ¡Y todavía hay quien dice que somos una audiencia con gustos sectarios y que excluimos a los demás! Lo que sucede es que hay quien está acostumbrado a la trova, al reguetón o a la canción romántica en habla hispana y antepone el texto/poesía a la pesadez de las guitarras. Esos que piensan que géneros como el Metal se rigen por los mismos preceptos, están en un error.

El artículo se alarga: Nos hemos preguntado por qué el Hip-Hop ha tomado la fuerza que hoy posee (espacios-promoción-grabaciones) por encima del Rock, género más veterano; y por qué hoy el público rapero es más cohesionado entre sí. Quizás la respuesta del comentarista está en que los grupos cubanos de hip-hop cantan en español. Pero asumir esa referencia por sí sola, nos haría obviar otros elementos de peso.

Seamos más directos. El rap en Cuba tiene que elaborar su discurso en castellano porque no tiene otra forma de sobrevivir en una nación de lengua hispana. Es tan pobre su música, tan repetitiva, tan simple, tan difícil de recordar si la dejas de escuchar por unas horas, que ya hubiera desaparecido si lo hicieran en otro idioma. Sépase que no estamos criticando al rap, solo respondemos a la comparación hecha anteriormente. Modestia aparte y sin hacer apología, musicalmente hablando el Rock y el Metal SON INMENSOS al lado del rap.

Si el hip-hop ha tomado la fuerza y ha llegado al nivel de popularidad que posee hoy en la isla (El autor debe estarse refiriendo al reguetón, ya que de otra forma no estaríamos de acuerdo) es porque se ha mezclado con la música cubana, no hay más. La mayoría de los raperos descubrieron una mina de oro cuando fusionaron la jerga popular con orichas, ritmos caribeños y afrocubanos para acoplarse perfectamente al gusto de la mayoría y a los canones establecidos por la política cultural del Estado. Es por eso que nadie puede negar que nuestro pueblo, generalmente tan culto e ilustrado, prefiere escuchar las groserías cantadas tras un background y sudar meneándose en medio de la calle, a llegarse por un concierto de trova para escuchar letras inteligentes en perfecto español. ¿O es que el reguetón no se ha ido también por encima de la trova en espacios-promoción-grabaciones? Como se ve, no es precisamente el idioma el que marca la diferencia respecto a la aceptación de los géneros musicales.

Sobre lo de que el público rapero está más cohesionado entre sí… nuestro criterio es diametralmente opuesto. Hay mucho metalero capaz de seguir por la isla a sus bandas favoritas para encontrase con sus amigos de provincia (de festival en festival) aunque para eso tenga que dormir en un parque y sufrir largos viajes en tren. Eso no es común entre reguetoneros, salseros, trovadores y poperos. Ese público no se “mueve”, no está nacionalmente unido, además, que esa música le funcione a la mayoría de la juventud no quiere decir que la fraternidad y el respeto entre ellos sean parte de su filosofía. ¿O es que no escuchan las letras de sus canciones?

Volviendo al tema del idioma. ¿Por qué Roberto Carlos ha grabado tantos discos en español, siendo brasilero? ¿Por qué Eros Ramazoti triunfó cantando en nuestro idioma y no en italiano? ¿Qué hay con Shakira, Jennifer López y tantos otros músicos de origen latino cantando en inglés? Los que fueron en el año 2006 al concierto en La Tribuna Antiimperialista José Martí, del grupo norteamericano Audioslave, saben que hubo más de cincuenta mil personas en el público y que entre ellas, para asombro de los músicos que daban el concierto y de las personalidades que después lo vieron en el DVD, muchas cantaban las canciones en inglés. ¿Cómo es posible que un grupo que canta en un idioma extranjero, sin promoción en la isla, prenda así en el auditorio? --Se preguntarían ellos-- ¿Cómo es que sin movilizar transporte o estudiantes uniformados había tantos espectadores? Ahora pregúntense ustedes ¿Qué pasaría si vinieran, por ejemplo, los Iron Maiden? ¿La fuerza del Metal no bastaría por si sola para ser escuchada? Que alguien nos diga… ¿LA FUERZA DEL METAL NO BASTARÍA PARA SER ESCUCHADA?

Reléase: Uno de los grandes obstáculos que hoy ostenta el Rock en Cuba es, la marcada insistencia de utilizar un idioma extranjero… Este fanzine piensa que el idioma nunca va a ser un obstáculo para el arte y menos al comienzo de este tercer milenio. Pero si lo fuese, suponiendo que lo fuese, este supuesto “problema” sería insignificante ante los que hoy nos frenan como Escena. Este fanzine grita hasta reventarse que lo que necesita el Movimiento en Cuba, más que todo, es que el Estado incremente los CONCIERTOS –no solo en la capital sino también en la provincias- y que estos tengan calidad. Lo que requieren las bandas para salir adelante es tener acceso a buenos instrumentos, a locales en Casas de Cultura con más tiempo y frecuencias de ensayo. Se precisa que las bandas cobren por su trabajo como los que trabajan la salsa o el reguetón. ¿Cómo es posible que los Mephisto no puedan cobrar en el Salón Rosado de la Tropical lo mismo que un grupo de empresa capitalino, por ser del interior del país? ¿Cómo es posible que cientos de ejemplares de la Jarock de Café (en su segunda edición) se hayan echado a perder en un almacén, porque la AHS Nacional no tenía presupuesto para pagárselas a la imprenta? ¿Hay planes de que la Agencia “Nacional” de Rock incluya agrupaciones de provincias? ¿Por qué funcionarios del Ministerio de Cultura sacaron a María Gattorno del Patio, si es una trabajadora ejemplar, tronchando así el indudable crecimiento del Movimiento? ¿Ustedes saben por qué se suspendió el programa de radio “A todo Rock” (de puro Metal hecho en Cuba) que salía a la 1 de la mañana por Radio Progreso y que tenía alcance nacional? …para poner la Mesa Redonda. Y nadie duda de lo interesante que esta pueda ser para un metalero. Yo mismo la veo todos los días y puedo entender que cuando la retransmiten más tarde, en el Canal Educativo, haya personas que lo sintonicen si no la vieron. Pero, a la una de la mañana…por radio. ¿Es qué no pudieron quitar otro programa que no fuera el nuestro? Lo mismo pasó con el espacio “27 minutos” que se transmitía en las tardes de martes y jueves por dicha emisora: “Esa música no representa, ni le interesa a la juventud cubana” dijo el jefe antes cambiar el programa por uno de pop y reguetón.

¡Así que miren como hay material para que los agraciados con “el don de escribir bien” hagan sus críticas y comentarios a favor del Movimiento! Esos son algunos de los principales y más urgentes problemas a resolver, los grandes obstáculos que frenan el desarrollo del Rock y el Metal en Cuba.

A esos comentaristas, críticos, etc. que décadas atrás vibraron con el Rock como ahora lo hacemos nosotros con el Metal, a esos que todavía se acuestan sobre la hierba a soñar de ojos abiertos y se emocionan con “Stairway to heaven”, les invitamos a recordar la primera vez que escucharon a Robert Plant entonando la letra (desconocida entonces para ellos) y la impresión que les causó por aquella época. No señores, hoy tampoco el idioma le quita alas a la imaginación. Para nosotros la fuerza del Metal es tan intensa y fascinante, que no importa si está cantado en yoruba, inglés o español. Al Metal le sobran dotes para ser escuchado.

Juan Carlos Torrente-- (Agosto 2007)