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5ta
Edición del Festival Nacional
“REY METAL”
Pinar del Río, Cuba.
Por: Manuel
Santín Valdés
Producciones MSV + Ilusión/Rock´n´Roll
Fanzine
Fotos: Alberto Javier González ( fanzine The
Rocker)
Fotos Tendencia Producciones MSV |
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Ya se ha hecho habitual para los habitantes
del occidente cubano que en los días finales de cada
año se celebre este evento, un poco para saldar la
deuda con aquellas ediciones del homólogo Festival
Nacional “Pinar Rock” que entre 1997 y el año
2000 se celebraron en esta época del año donde
incluso se respira un aire… diferente, y no me estoy
refiriendo solamente a los habituales frentes fríos
que tradicionalmente azotan a la cola del verde caimán,
aunque también esto matiza un poco nuestras vidas y
nos alivia del maldito calor y otras molestias tropicales.
Pues sí, tendríamos de nuevo el “Rey Metal”
nos ratificaban los amigos de la AHS, un poco para eliminar
las dudas que dejó la suspensión a última
hora de la edición de 2005 por problemas organizativos,
así que se anunciaba un programa bien nutrido durante
el fin de semana navideño con bandas de diferentes
lugares del país…
Pues no, nada de programa bien nutrido ni fin de semana navideño…,
así que yo, amante furibundo de estos “carnavales
de fin de año” tendría que conformarme
con una par de noches a mediados de semana, días 28
y 29, para ser más exactos…, lo cual ya me estaba
alterando un poco mi tradicional agenda, pero no importaba.
Ni corto ni perezosos el pequeño Oliver y yo nos lanzamos
a la tradicional “Pista Rita” el 28 al atardecer
para enterarnos de la mala (nada de buena) nueva: Solo sería
una noche, la del 29 y bien extensa, 6 bandas para recordar
maratónicas ediciones pasadas, aunque prometían
comenzar temprano la dosis. Veremos…
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Pues…
tampoco comenzó temprano la fiesta aunque el
buen amigo Manuel Lugo (uno de los líderes de
las peñas “Rock & Ron” y “Rock.com”
que mantienen vivo el espíritu rockero en Vueltabajo)
llegara bien temprano al citado lugar.
La cosa comenzó
a moverse alrededor de las 9.30 pm con Albatross, ahora
en formato de cuarteto y bajo la tutela del guitarrista
Alexander Serradet, único miembro de la alineación
original de esta banda ya con una década de vida.
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Los “punkies carboneros” de la
occidental ciudad Sandino ofrecieron su acostumbrada dosis
de punk directo y contestatario que incluye además
algunas versiones de temas muy conocidos dentro del contexto
español (de esta modalidad musical, obviamente…),
provocando la alegría de unos cuantos con sus habituales
divertimentos, brincos y jolgorios incluidos, aunque su set
estuvo demasiado extenso y evidentemente repetitivo. “Somos
Albatross, los de Sandino…” repetía sin
cesar su vocalista (¿Hacía falta recordarlo
con tanta insistencia?), y cuando anunciaron que ya terminaban
la algarabía fue general...¡era suficiente !!!
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Los segundos del cartel eran los Terbio,
banda de la ciudad capital de Vueltabajo surgida (como Médula)
después de la desintegración de Trauma. Tengo
que reconocer que era lo que más me interesaba ver
de los 6 grupos participantes, ya que aunque había
estado en varios conciertos suyos anteriores, nunca había
salido complacido del todo por razones diversas. La intro
que ellos usan para abrir sus presentaciones en una cuerda
electrónica a lo Paradise Lost, me atrajo hasta la
zona central del auditorio que ya mostraba varios cientos
de espectadores desafiando la frialdad de la noche. Terbio
son un sexteto que practica una simbiosis de varios estilos
dentro del metal contemporáneo (donde tienen cabida
en mayor o menor grado elementos del doom, el thrash, y la
propia concepción del metal con tintes electrónicos,
entre otras cosas), no similar al sonido de los otros grupos
del territorio, lo cual me resulta interesante. Con temas
nuevos (“Adicto”, “Años en decadencia”,
“Manikí” y “Estamos solos”)
y otros procedentes de su maqueta debut “Enterrado”,
además de la aparición de su anterior vocalista
“Lile” Martínez, supieron conectar a la
audiencia y para mí hicieron su mejor concierto hasta
la fecha (al menos de los que he visto), aunque hayan detalles
que continuar puliendo como la proyección vocal de
Geddy “Freaky” Fernández y el por qué
no continuar mostrando el anterior trabajo de solos de los
dos guitarristas (Reinaldo Martínez y “Pusky”
de la Paz). Era también el debut de su joven batería
Marcos Alonso y creo que al final la ovación que les
dio el público (me incluyo) puede resumir definitivamente
la actuación de la banda donde también militan
el tecladista Arley Cuba y el bajista “Kiko” Lemus.
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Médula seguía la fiesta y que
bien lo hicieron… Suenan compactos desde hace mucho
tiempo (ya lo he escrito antes) y poseen además una
conexión con sus fans que hace que la temperatura aumente
hasta límites insospechables, lo mismo en Pinar del
Río, La Habana, Camaguey, Holguín o Bayamo,
y que conste que lo he podido ver con mis propios ojos…
Temas conocidos por una gran mayoría que coreó
y bailó (me vuelvo a incluir…) de lo lindo a
la par de la energía incombustible en escena de “Pistola”
Rivera (uno de los frontman más comunicativos del rock
nacional) y el bajista Jorge Rafael López, a tono con
el sonido acompasado y potente de las guitarras de Reinaldo
Porra y “El Maya” Morales y el drums de Yusel
González, cerrando con un cover de Hatebreed junto
a algunos músicos de los capitalinos Escape. Gente…
¡hands up!!!
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Era ya de madrugada y el frío
de la noche había ahuyentado a unos cuantos,
pero aún era bastante grande la concurrencia
cuando comenzó el set de Escape, de nuevo en
Pinar del Río con su actual vocalista Yando C.
Alvarez, el cual (es solo mi opinión…)
tiene una proyección vocal y escénica
superior al anterior Ewar Acosta, aunque en ocasiones
creo que exagera el tono vocal demasiado estridente
y cercano a las sonoridades del black metal, en detrimento
de las tonalidades graves que también usa (y
usaba Ewar) pero siempre en menor escala; y cuando digo
esto estoy pensando en el tema “Escape to nowhere”
(para mí, una de sus mejores piezas) que incluso,
ya no tocan en conciertos. |
Como siempre, la presentación de la
banda del batería Alejandro Padrón fue demoledora
y muy bien sincronizada, terminando con sus conocidas “Back
to the pain” y “Rebelión”, coreadas
por los fans desafiando la tranquilidad de la noche…
fuera de las paredes del “Pista Rita”.
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Los anfitriones Tendencia venían ya
muy tarde y creo que oportunamente tocaron pocos temas (fue
el grupo que menos tiempo tocó), empezando su presentación
con “The kitchen in the morning…” (ejemplo
de cómo una broma puede convertirse en habitual descarga
para conciertos), aunque hubiera preferido que tocaran más
temas de su segundo CD “Rebeldes” y algunos nuevos,
que otros anteriores pertenecientes a su disco debut “Re-Evolución”,
pero también es solo mi opinión… En “Miedo
interno” el volumen del audio local subió aún
más y yo, exhausto, tuve que alejarme al fondo del
recinto. ¿Podrían conciliar el sueño
los vecinos del lugar? Fue en fin, otra de las tantas veces
que he visto en directo al sexteto que conducen los guitarristas
“Kiko” Mederos y Sergio Ernesto Puente, aunque
sin sobresaltos para mí en esta ocasión.
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El mérito de haber soportado más de
seis horas de estancia en el lugar, saturación
sonora, cansancio y alguna que otra sobredosis incluida
(etílica, vamos a ser justos…), era alcanzado
quizás por unos doscientos incondicionales
que permanecíamos allí solo para ver
a Zeus, ya con 18 años de vida rocanrolera
en la mayor de las Antillas. Se dice fácil,
¿eh?... Comenzaron a las 3.20 de la madrugada!!!,
y también su set fue corto, lógico,
e incluyó viejos clásicos como “El
renacer de los muertos”, “Fuera de mi
propiedad” y “Violento metrobus”,
junto a temas nuevos como “Viven en mí”.
Con un nuevo drummer y el bajista Oscar Pita asentado
definitivamente junto a Dionisio, Iván y Hansel,
siguen siendo una referencia obligada cuando se habla
del rock en Cuba. ¿Alguien lo duda?
En resumen, me gustaría sugerir un par de
cosas que resultan evidentes después de concluida
esta edición del “Rey Metal”.
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Es evidente que el festival debe adelantarse
para el mes de Noviembre, como vía para minimizar los
inconvenientes (eternos) que siempre ocurren en el duodécimo
mes y a su vez, mantener la calidad del evento, del mismo
modo que se hace necesario que los organizadores y las bandas
comprendan que una noche de festival (aunque no sea maratónica
como ésta) no es un concierto de un solo grupo; que
se hace necesario ajustarse a un tiempo y ser exigentes con
ello para no perjudicar a las bandas que tocan al final, y
tampoco afectar al público que asiste para ver quizás
a su agrupación favorita… y tiene finalmente
que marcharse a casa sin haberlo conseguido.
¡Nos vemos en el “Pinar Rock 2007”!!!
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