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Como diría el propio
Mariskal Romero con su peculiar forma de escribir las crónicas:
“apoteósico concierto” los que han venido
a dar estos Sepultura a La Habana. Haciendo un alto en las
mezclas finales de su nuevo disco inspirado en la novela “A
Clockwork Orange”, los brasileros se han acercado a
la mayor de las Antillas para no perder el calor del escenario
y alegrarle la vida a las casi 100 000 personas que se dieron
cita en la Tribuna, en pleno corazón del Vedado, frente
al malecón habanero. Las cabezas se perdían
en la lejanía mientras una señora ya mayor decía
que Sepultura no había logrado meter más público
que Air Supply hace dos años. ¡Por favor! Querer
comparar a un grupo que acaba de mostrar que aun tiene mucho
que darnos con aquel par de viejas mariconas (y no es homofobia,
pero la verdad es la verdad), es toda una locura. La visita
de Sepultura a Cuba se logró, además, por la
invitación de la joven Agencia Cubana de Rock, a propósito
de su primer aniversario de fundada (el 20 de julio), y que
quiso darse esta fiesta, y al mismo tiempo darle la sorpresa
a los metaleros cubanos.
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Con 48 horas de antelación ya se veía algún
que otro friki (denominación cubana para los
metaleros) deambulando por el lugar, e incluso la prueba
de sonido tuvo que hacerse ante unas trescientas personas
que desde temprano habían tomado lugar para no
perder ni un detalle. Sin grupo telonero, a las diez
de la noche el animador Juan Camacho, una leyenda viva
dentro del rock cubano, presentó con mucho vigor
a la banda. En las entrevistas que el grupo fue dando
a diversos medios de prensa, ya anunciaba que incluiría
algún que otro tema de su disco aun en la etapa
final de grabación, y dando por cierta sus palabras,
después de una ligera intro, se lanzaron al ruedo
con su primer tema, “Dark Wood”. |
Aprovechando la sorpresa con que el público
recibió la canción, continuaron con uno de sus
clásicos: “Refuse/Resist”, que el respetable
coreó mediadamente, al parecer atontado por esa andanada
sónica que se les venía encima. Sin dar respiro
a las masas, enlazaron con “Convicted in Life”
y “False”, luego de lo cual Derrick Greene nos
brindó sus primeras palabras de saludo mientras una
llovizna nos refrescaba un poco. Para impedir que la lluvia
nos enfriara demasiado, comenzaron los primeros acordes de
“D.E.C”, que enlazaron con una andanada de temas
más conocidos como “Ostia”, “Desperate
Cry”, “Attitude”, “Boycott”
y “Treatment”. Andreas Kisser, con una manilla
en su mano derecha de la bandera cubana, se dirigió
al público en su casi perfecto español para
agradecer nuestra presencia mientras Derrick aguzaba la vista
tratando de ver hasta donde llegaba la audiencia.
Las autoridades desviaban el tráfico
debido a la cantidad de personas presentes a lo largo del
malecón y a manera de respiro, Sepultura comenzó
los primeros acordes del tema de U2, “Bullet the blue
sky”. Siempre me preguntaba por qué precisamente
una versión de esta canción, y esta noche tuve
la respuesta, precisamente una respuesta que todos nos sabemos,
y es que por muy fiel que quede una grabación, una
mezcla y una masterización, no refleja nunca al 100
por ciento la energía y el corazón que el grupo
le pone a sus interpretaciones, por eso siempre habrá
que irse a los festivales. Si, por muy alto que pongas tus
bocinas, por muy elevado que ajustes tus auriculares, nunca
se podrá comparar con la música en directo,
compartida, además, con miles de personas que, aunque
no conoces, sabes que están unidas a ti por el sentimiento
de la música.
Con “Troops of doom”volvió
la lluvia, y mientras los técnicos cubrían las
instalaciones eléctricas para evitar riesgo de shock,
todos nos mojábamos mientras saltábamos. Andreas
preguntó si íbamos a aguantar el chaparrón,
y un grito ensordecedor de miles de gargantas le dio la respuesta
que él ya sabía de antemano, así que
la banda continuó con “Beneath the remains”,
“Slave new world”, y una de las más solicitadas
por el público: “Territory”, para terminar
con “Arise”, después de lo cual se retiraron.
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Tras breves instantes de silencio musical, donde todos coreábamos
el nombre de la banda, y mientras Derrick Greene tomaba
un respiro, oculto de las miradas tras las bocinas del
equipo del bajo, a un costado de Jean Dolabella, este
comenzó una muy particular versión de
“Kaiowas”, donde sin dejar de lado los aires
tribales del tema, ejecutó unas variaciones que
demostraron que es poseedor de una técnica de
escuela. Andreas Kisser se acercó al escenario,
rasgando su guitarra y creando un aire de “jam
session”, seguido por Paulo Jr, y tras unos instantes,
el riff de guitarra mutó, convirtiéndose
en “Biotech is godzilla”, después
de lo cual continuaron con “Come back alive”. |
Derrick nos advirtió entonces que
iban a interpretar uno de los temas más antiguos de
Sepultura, y como si hubiera magia, un fanático de
la banda grito, desde las primeras filas, ¡Necromancer!,
dejando sorprendido al propio Greene, que de seguro no se
lo esperaba. Con “Roots bloody roots” cerraron
el concierto, dejando a miles de personas con la circulación
acelerada y derrochando adrenalina.
Durante un par de breves instantes dentro
del concierto, la brutalidad policial se desbordó,
pero fue prontamente aplacada. A diferencia de la mayoría
de los seguratas, los de aquí están militarmente
preparados, y para calmar cualquier situación utilizan
técnicas que, aplicadas a jóvenes que han venido
a divertirse, a simple vista resultan excesivas. En este caso,
fue el propio personal de seguridad el que terminó
con el uso de la fuerza, algo muy profesional por su parte,
y vale aclarar que no son todos, pero siempre hay un borrico
que caga la imagen de los demás.
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Tampoco quiero terminar sin darle las gracias a los músicos
de Sepultura, que en todo momento atendieron a los fans,
firmando autógrafos y posando fotográficamente
para ellos, aun cuando algunos fueron realmente imprudentes.
Eso habla muy bien de una banda que sabe que está
donde está gracias a los fans, y deberían
dar clases a algunos de esos músicos soplapollas
que se creen dioses y no hacen un alto ni siquiera para
una única sesión de encuentro con sus
fans (incluso músicos rockeros cubanos que se
creen que son “alguien” por que han grabado
“algo”). A mi personalmente me duele que
algunas “estrellas”que siempre admiré
se comporten como si cagaran oro, y si no pongo sus
nombres aquí, es para no echar sal en la herida,
pero lo cierto es que Sepultura podría darles
clases de respeto a muchas bandas que están en
el firmamento rockero gracias a aquellos que aman su
música y que los han puesto tan alto. |
Este concierto tiene cinco estrellas, y quedará
grabado en las mentes y los corazones de miles de cubanos,
y no es por que tengamos escasez de presentaciones, sino porque
los músicos se dejaron la piel en el escenario. Todavía
recuerdo como se veían las gotas de sudor de Jean Dolabella
saltando a diestra y siniestra y… para que seguirles
narrando, esperen que Sepultura esté de gira por allá,
y verán a un grupo renovado y tan potente como siempre
ha sido.
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