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La noticia recorrió
Cuba entera con la rapidez de un disparo. Yo mismo me enteré
por ese sistema único (no de vigilancia y protección…)
que es la información fluyendo de boca en boca, y gracias
a un amigo durante la noche de un concierto de la banda local
Médula alrededor de un mes antes. “No sabes quién
tocará en Cuba?”, me dijo Pipo, uno de los editores
del (ya desaparecido) fanzine digital The Rocker, y ante mi
asombro, afirmó como quien lo da por sentado: “Salió
en el Granma de hoy”. Efectivamente, horas después
leía un extenso artículo con foto incluida de
la célebre banda latina que mi madre me había
separado celosamente, donde se anunciaba el suceso, todo un
auténtico regalo para los rockeros cubanos: Dos conciertos
en Cuba, en La Habana y Santa Clara durante los días
18 y 20 de Julio era algo inimaginable para mí algún
tiempo atrás. En fin, ver para creer…
Sin dudas iría a la
capital cubana, a pesar de no ser un furibundo fan de la banda.
Iría, pasara lo que pasara, porque no me gustaría
que me hicieran el cuento… Quería estar allí.
Y además, para degustar la intensidad del directo y
por supuesto, algunos de mis temas predilectos de mis álbumes
favoritos (Roots y Chaos AD, por si te interesa saber…),
que de seguro estarían incluidos en el set-list. Finalmente,
se supo (también por boca de amigos…) que sería
un único concierto en la Tribuna Antimperialista del
malecón habanero durante la noche del sábado
19, así que, después de algunas gestiones telefónicas
con la Agencia Nacional de Rock para conseguir una credencial
que me ubicaría en la zona delantera del recinto, me
lancé a la carretera…
Desde media tarde se avistaban
en las inmediaciones del lugar algunos grupos de rockeros
ataviados con negros T-Shirts alegóricos al mundo del
Metal, mientras por el audio sonaban algunos de los grandes
éxitos de la banda Fleetwood Mac. ¿Una paradoja?...
Ya en las inmediaciones del stage me topé con el carismático
Salvador Torres, incansable promotor camagüeyano presente
en la capital desde el día anterior y participante
en la conferencia de prensa dada por la banda en el Centro
Internacional de Prensa de la céntrica calle 23 y en
el concierto que ofrecieron los grupos Escape, Chlover, Hipnosis
y Zeus para los visitantes durante la noche, brindis y montones
de fotos incluidas, según me contó. Qué
bien… Aquí veré a varios amigos, pensé,
lo cual también era otra de mis alegrías, pues
oportunidades como estas no se dan todos los años.
Veremos que pasa.
Ya sobre las 5.30 pm comenzaron a llegar algunos de ellos,
y también comenzó la sesión de fotos
(que no es ningún delito que me guste…), incluyendo
una con Paulo Jr. (irreconocible con su cabello corto canoso)
y algunos de los roadies del equipo técnico. Una breve
prueba de sonido de los brasileños levantó la
primera ovación de algunos cientos de personas ya reunidos
en la parte delantera del lugar, donde también eran
frecuentes los saludos y los envases plásticos con
un conocido (o desconocido) ingrediente en su interior. Qué
bien, esto va tomando aire de fiesta, pensé, en tanto
recogía mi credencial de manos de Tony González,
coeditor del fanzine El Punto Ge.
¿Dónde está
la gente?, pensaba alarmado cuando aproximadamente hora y
media más tarde la multitud oscilaba solo alrededor
del millar de personas mientras caía la tarde en la
capital de todos los cubanos. Ya sobre las 8 de la noche comenzó
a llenarse rápidamente la zona central del lugar, en
tanto continuamente se hacían coros masivos pidiendo
lo esperado: “Sepultura, Sepultura…”, rugían
todos y ya yo estaba contento, porque la fiesta había
empezado y además, me había encontrado con amigos
que estimo mucho como Roberto Perdomo y Beatrix López
(líderes de la banda Tesis de Menta), Ariadna y Fabián
(editores del ‘zine Polilla en la Sombra), Abel Oliva
(de C-Men), Nelson Jiménez (una de las enciclopedias
vivientes del rock en Cuba), Dagoberto Pedraja, Alexander
y Michel (los jimagüas del Scriptorium ‘zine) y
el bayamés Pável Reyes, organizador del evento
“Rock de la Loma”, con quien me situé a
escasos 4 metros del mismísimo stage.
Bienvenido pues, el Havana Club y los
coros, ya multitudinarios, de los fans, mientras filmaba
pequeños y anecdóticos vídeos
con mi Canon 7.1 además de seguir aumentando
la cantidad de fotos. La gente, enardecida, mostraba
además a las varias cámaras presentes,
que en Cuba también hay un público ávido
de rocanrol, y sobre las 10 de la noche el eterno
Juan Camacho presentaba eufórico y un tanto
nervioso a la banda sudamericana. Había comenzado
ya el delirio…
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Desde el inicio el sonido me
pareció intenso y pudieron notarse algunas pequeñas
y momentáneas fallas del mismo, sobretodo en la voz
del gigante Derrick Green y la guitarra de Andreas Kisser,
pero como vivo en Cuba me he acostumbrado a cosas como esas
y mas en esta ocasión donde todo el andamiaje sonoro
era 100 % nuestro, que ya me habian contado algunos amigos
algunas anécdotas de la preparación del concierto…,
pero en sentido general el sonido en la parte delantera del
lugar fue bueno. Posteriormente me enteraría por varios
amigos y conocidos que hacia la parte central y trasera era
malo, no se definían los temas y el aire existente
“se lo llevaba a otro lado”…, en fin, algunos
me confesaron sentirse decepcionados ante una ocasión
como esta pero para mí fue diferente. Ya a los 10 minutos
de haber comenzado soltaron “Refuse/Resist” y
comencé a esforzar mi tono vocal entre brincos, el
continuo headbanging de Pável, la cámara encendida
y la alegría de Kiko Lemus, bajista de Terbio, quien
me dijo que este era su segundo concierto de rock en Cuba
después de aquel que dieron los Su Ta Gar en Pinar
del Río en 1997 (que no hay que exagerar mi hermano…).
La lluvia hizo también su aparición, que no
quería estar ausente de la fiesta (porque ya saben
los que me conocen que su noviazgo con el rocanrol cubano
tiene muchos años ya…, pero eso es otra historia),
y primero fueron unas gotas, llovizna con cierta intensidad
después, mientras Andreas cantaba “I’m
singing in the rain…” recordándonos el
clásico de marras y yo me quitaba los glasses y sentíamos
alivio ante la piel mojada, con tanto calor… Aquello
iba de maravillas, al menos en la parte delantera, en tanto
se veían gigantescos slams barreras abajo y los agentes
del orden contemplaban ¿estupefactos?..., que también
hubo su pequeño slam muy cerca de mí donde estuvieron
involucrados algunos músicos de bandas cubanas…,
pero todo bajo control.
Musicalmente hablando lo que
más me impresionó fue sin dudas el baterista
Jean Dollabella. Sencillamente impresionante…, que de
veras ni me acordé de Igor Cavalera…, y creo
no exagerar. Pero bueno, el resto de los miembros hizo lo
suyo y bien, quizás un poco pegados en el stage para
el concepto que tenemos de estas bandas en grandes conciertos
al aire libre de tantos vídeos vistos… Y hablando
de show escénico, pues Green cumple con todas las reglas
asignadas a un frontman, en tanto Paulo Jr, estuvo bastante
tranquilito y seguro en el bajo, mientras el más asediado
por todos, Andreas Kisser of course, cambió su guitarra
varias veces enseñándonos incluso una Flying
V de verdad y dando bastante escena además de mover
las manos tal como lo esperábamos todos, mientras lucía
una flamante T-Shirt de Cuba-Metal, el sitio web del rock
cubano (Juan Raúl Fernández rules!!!). ¡Bien
por el que se le ocurrió la idea de brindársela!
Promoción gratuita e inteligente…
La fiesta seguía y ya
habían disparado “Attitude”, que es una
de las que más me gusta y nuestras voces a tope (“I
won’t take it, I won’t take it… !!!”),
en tanto el slam crecía tras mis espaldas y de vez
en cuando me aproximaba a la barrera cercana al cordón
de seguridad para ver ese otro concierto y filmar algo, mientras
escuchaba el coro gigantesco al finalizar los temas (“Sepultura,
Sepultura…”). Increíble para los brasileños,
¿se imaginarían encontrar esto en una país
donde no se distribuyen sus discos, donde (casi) no se pasa
su música en la radio y mucho menos en la tele? ¿De
donde saca la gente tantos T-Shirts del grupo?, quizás
pensó alguien… La intensidad de varios temas
que no conocía y supongo sean de sus discos más
recientes, matizaba en sentido general el concierto, o sea,
pura caña, como dice mi buen amigo Jorge Luis Hoyos
(¿dónde estabas compadre?), y la gente comenzaba
a corear “Territory…, Territory!!!”, pero
no, todavía no… ahí tienen la añeja
“Troops of Doom” y las banderas latinas presentes,
también una cubana junto a una brasileña en
la misma asta, no cesaban de ondear. More classics tracks
frente al Monte de las Banderas… “Beneath the
remains”, “Arise” y “Territory!!!!!!!!!!!!!!!”,
el éxtasis, el clamor general, la euforia y el slam
conflictivo en el lado izquierdo, polis incluidos y algo de
desorden que todo puede suceder en la viña del Señor..,
jejeje… y nosotros bailando en los carnavales!!!, que
no hay nada más parecido a un carnaval que un concierto
de rocanrol, ¿no es cierto? Y ahora… “Roots,
bloody roots!!!”, para mí demasiado, uno de mis
temas favoritos, (“Rain, bring me the strenght…”),
¿invocando de nuevo a la lluvia?, y me acuerdo del
sincretismo, los indios del gigante sudamericano y los negros
cubanos bailando al compás de la Fender elegantemente
diseñada de Andreas, tabacos y rones en las gargantas
rockeras; piercings, tatuajes y una bandera cubana, en fin,
tradición y modernidad, irreverencia y militancia real
con la causa. ¿Por qué si no, estábamos
todos allí?
11.40 de la noche y terminaba
la celebración y yo realmente esperé el encore,
un par de temas más pero no pudo ser… más
no importa, era suficiente y estaba contento, un poco cansado
pero contento, así que me despedía de los buenos
amigos y me enteraba que el hiperactivo Hoyos había
estado por allí también, pues qué bien
hermano…, mientras caminábamos por las calles
del exclusivo y cosmopolita Vedado formando parte de una variopinta
y multicolor multitud nocturna, the creatures of the night,
buscando un camino a casa, a long, long way to home…,
con la satisfacción… del deber cumplido, que
la vida es una sola!!
Manuel Santín Valdés.
Producciones MSV.
Fotos: MSV.
(*) Los medios de difusión cubanos
reportaron la presencia de Sepultura por estos lares, desde
los periódicos hasta la TV, incluyendo el Noticiero
Nacional de Televisión y otros programas de gran rating
como “Piso 6” y “Video Rock”, que
trasmitió posteriormente un resumen del concierto además
de una entrevista con sus integrantes. |