La banda que abrió el espectáculo ya las tiene todas consigo como para cerrar un concierto en el Maxim Rock. Unlight Domain, ahora con Andry en las baquetas (ex-Ancestor), es un cuarteto con dos músicos habaneros y dos de Matanzas que ensayan, componen y dan conciertos regularmente sin ganar un centavo, pero que han logrado imponerse con su rabioso Black Metal en la Escena Extrema y especialmente aquí en la capital. Semejante heroicidad, digna de los generales de Mordor, no es usual encontrarlas en otros estilos fuera del Metal, y al final sin dudas, tendrá su recompensa.
El sonido de Unlight Domain fue impecable y el punto culminante de su actuación fue cuando tocaron la versión de “Tyrants” (Immortal) que ya se viene haciendo usual en sus presentaciones. Un cierre inmejorable con todo el Maxim de grito en boca y puños arriba.
Le llegó el turno a Escape… ¿qué decir en su favor que no se haya dicho aún?, pero éste fue un concierto único, especial y difícil de repetir; un concierto que marca un nuevo comienzo para esta banda orgullo de nuestra Escena.
Jennifer, tecladista y fundadora de Escape, marchó definitivamente a Estados Unidos y nuestro Movimiento perdió un excelente músico y una metalera de corazón. Siempre pensé que ocupar su puesto sería un gran reto para quien fuese seleccionado y no niego que, debido a la fuerza que Jennifer le imprimía a los conciertos con su actitud, no veía a la banda sin ella en el escenario. Sin embargo, la tecladista que se estrenaba ese día en el Maxim con Escape, aún con otra imagen y un carisma diferente, es sin dudas un digno reemplazo. Jezabel ejecutó su trabajo con maestría y desde su puesto frente al teclado no dejó de enchufarle adrenalina al espectáculo como si fuese una veterana. A esto se le sumó el regreso de Edward (vocalista que estuvo con la banda en sus comienzos) como invitado de lujo a cantar junto a Yando en todo el concierto. Pero las sorpresas no acabaron ahí. A mitad del espectáculo subió Jorgito al escenario, el hijo de Alejandro Padrón, un niño de 4 años que enloqueció al público cantando el tema “Archetype” de los Fear Factory. Sin dudas este merece ser un concierto memorable para el auditorio que abarrotó la Sala Maxim Rock y que respondió como solo se puede hacer frente a las grandes bandas; un concierto que pasará a la historia de Escape y no como “uno más”.
|